Sangra, la dura opresión de mi corazón tras la marchita soledad que inunda mi alma,
oh, insoportable peso de la ausencia, abandona mi habitación, déjame en paz
pues no tolero éste vacío, la melancolía que la ira ha causado
se lleva mi paz, mi mente se duerme, se cansa
y lo peor ocurre...
... Desastre
Deshabitado, y perdido entre vagos recuerdos
recuerdos que me condenan, repiten lo falso de mis ilusiones
entiendo por fin lo que todos éstos años mi mente intentó decirme y completo
mi tristeza y abandono, lo que yo traducía como melancolía vuelve como depresión.
Comprendo mi vacío, comprendo mi existencia... A veces tan dolorosa que desearía oír romper mis huesos que seguir soportando el peso de mi conciencia.
Que me capture el vacío y que me lleve para siempre.